¡Viva el Frente Popular! ¡Viva la unión de todos los antifascistas! ¡Viva la República del pueblo! ¡Los fascistas no pasarán! ¡No pasarán!"
El día 18 de Julio de 1936 tenía lugar en España el Golpe de Estado por parte de la derecha anti-democrática y fascista contra el legítimo gobierno del país que había sido elegido en votación popular absolutamente democrática y legal el 16 de Febrero de 1936.
Las elecciones del 16 de Febrero de 1936 fueron un duro golpe para la derecha fascista y anti-republicana en el país; la izquierda y el movimiento republicano consiguieron realizar una hazaña que a día de hoy parecería casi imposible. En estas elecciones la población sabía que se jugaba en las urnas y los distintos partidos también reaccionaron ante esta situación. O se estaba con los intereses de los poderosos ( empresarios, clero, terratenientes...) y con la derecha fascista o se estaba con las fuerzas progresistas republicanas y de izquierdas en la defensa de la libertad, la democracia y los intereses de las clases populares. En esta coyuntura histórica y con el fascismo amenazando y derribando a las democracias en toda Europa, surge en España el FRENTE POPULAR, una amplia coalición electoral formada por: Partido Socialista Obrero Español, Izquierda Republicana, Unión Republicana, Partido Comunista de España, Partido Sindicalista, Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) Y Partido Galeguista. Además contó con el apoyo de sindicatos como la UGT y la CNT-FAI, por primera vez durante la república el movimiento anarquista se movilizaba para acudir a las urnas. Del mismo modo en Catalunya surge el Front d'Esquerres de Catalunya en el que se incluía entre otros partidos de ámbito e ideología catalanista , Esquerra Republicana de Catalunya.
La victoria del Frente Popular frente al Bloque Fascista fue prácticamente arrolladora. De tal forma que los enemigos de la República no aceptaron esta victoria de las clases populares y mucho menos la vuelta de todas las reformas progresistas que la República ya había implementado durante el primer Bieno Republicano-Socialista.
Desde el primer momento que se conoció la victoria de la izquierda, la derecha decidió optar por la organización de un golpe de Estado que fue fraguado por altos mandos militares, entre ellos: Mola, Sanjurjo, Franco...
Además en las calles la tensión se hizo insoportable, los extremistas de derechas, como eran las juventudes de la Falange y de Comunión Tradicionalista sembraron el terror y se produjeron continuos asesinatos entre militantes de partidos izquierdistas y militantes de partidos de extrema derecha.
En la tarde del domingo 12 de julio era asesinado en una calle céntrica de Madrid por pistoleros de extrema derecha (al parecer de la Comunión Tradicionalista) el teniente de la Guardia de Asalto, José del Castillo Saéz de Tejada, un militar instructor de las milicias socialistas. Como represalia, sus compañeros policías, dirigidos por un capitán de la Guardia Civil, Fernando Cortés, secuestraron en su propio domicilio y asesinaron en la madrugada del día siguiente a José Calvo Sotelo, el líder de los monárquicos "alfonsinos" (que no tuvo nada que ver con el asesinato del teniente Castillo), y abandonaron el cadáver en el depósito del cementerio de la Almudena. En el entierro de Calvo Sotelo el dirigente monárquico Antonio Goicoechea juró solemnemente “consagrar nuestra vida a esta triple labor: imitar tu ejemplo, vengar tu muerte y salvar a España”. Por su parte el líder de la CEDA, José María Gil Robles en las Cortes les dijo a los diputados de la izquierda que “la sangre del señor Calvo Sotelo está sobre vosotros” y acusó al gobierno de tener la “responsabilidad moral” del crimen por “patrocinar la violencia”.
Además, Mola decidió aprovechar la conmoción que había causado en el país el doble crimen, y el día 14 adelantó la fecha de la sublevación que quedó fijada para los días 17 y 18 de julio de 1936.
La derecha nunca perdonó la victoria tan aplastante del pueblo contra sus privilegios históricos y mediante este sucio episodio decidió culpar de todos los males del país al Frente Popular y eliminar mediante el Golpe de Estado todo lo conquistado por la República en tan solo 5 años. Pero no cantaron del todo victoria, el pueblo se echó a las calles a defender la democracia frente al fascismo. El golpe de Estado del 18 de julio no ha triunfado. Pero tampoco ha fracasado. En Madrid se sofoca la sublevación militar el mismo día 19 y varias columnas de milicianos salen para la sierra de Guadarrama para combatir contra las columnas de los sublevados enviadas por el general Mola desde Castilla y León y Navarra. Los enfrentamientos se suceden y las milicias logran frenar el avance de los militares golpistas. España está partida en dos. Los golpistas no tienen fuerza suficiente para triunfar y el legítimo Gobierno republicano no cuenta con suficientes recursos para sofocar el golpe. La Guerra está servida. Las órdenes de Mola hablan de llegar a Madrid lo más rápido posible. El golpe tenía que ser rápido, violento y efectivo. Para eso hay que conquistar la capital.
La capital de la República, Madrid, no podía caer en manos del fascismo; ya que, las consecuencias para la República serían nefastas y darían lugar a una derrota inminente. El movimiento popular y antifascista se organizó en Madrid y en el conjunto del Estado de una forma clara. El pueblo en armas frente a los militares golpistas.
En el Ministerio de Gobernación, este mismo 19 de julio de 1936, la diputada del PCE Dolores Ibárruri hace un llamamiento a los ciudadanos para frenar a "la sublevación militar fascista" en el que entona, por primera vez, el 'No pasarán'.
"¡Obreros! ¡Campesinos! ¡Antifascistas! ¡Españoles patriotas!... Frente a la sublevación militar fascista ¡todos en pie, a defender la República, a defender las libertades populares y las conquistas democráticas del pueblo!...
A través de las notas del gobierno y del Frente Popular, el pueblo conoce la gravedad del momento actual. En Marruecos y en Canarias luchan los trabajadores, unidos a las fuerzas leales a la República, contra los militares y fascistas sublevados.
Al grito de ¡el fascismo no pasará, no pasarán los verdugos de octubre!... los obreros y campesinos de distintas provincias de España se incorporan a la lucha contra los enemigos de la República alzados en armas. Los comunistas, los socialistas y anarquistas, los republicanos demócratas, los soldados y las fuerzas fieles a la República han infligido las primeras derrotas a los facciosos, que arrastran por el fango de la traición el honor militar de que tantas veces han alardeado.
Todo el país vibra de indignación ante esos desalmados que quieren hundir la España democrática y popular en un infierno de terror y de muerte.
Pero ¡NO PASARÁN!
España entera se dispone al combate. En Madrid el pueblo está en la calle, apoyando al gobierno y estimulándole con su decisión y espíritu de lucha para que llegue hasta el fin en el aplastamiento de los militares y fascistas sublevados.
¡Jóvenes, preparaos para la pelea!
¡Mujeres, heroicas mujeres del pueblo! ¡Acordaos del heroísmo de las mujeres asturianas en 1934; luchad también vosotras al lado de los hombres para defender la vida y la libertad de vuestros hijos, que el fascismo amenaza!
¡Soldados, hijos del pueblo! ¡Manteneos fieles al gobierno de la República, luchad al lado de los trabajadores, al lado de las fuerzas del Frente Popular, junto a vuestros padres, vuestros hermanos y compañeros! ¡Luchad por la España del 16 de febrero, luchad por la República, ayudadlos a triunfar!
¡Trabajadores de todas las tendencias! El gobierno pone en nuestras manos las armas para que salvemos a España y al pueblo del horror y de la vergüenza que significaría el triunfo de los sangrientos verdugos de octubre.
¡Que nadie vacile! Todos dispuestos para la acción. Cada obrero, cada antifascista debe considerarse un soldado en armas.
¡Pueblos de Cataluña, Vasconia y Galicia! ¡Españoles todos! A defender la República democrática, a consolidar la victoria lograda por el pueblo el 16 de febrero.
El Partido Comunista os llama a la lucha. Os llama especialmente a vosotros, obreros, campesinos, intelectuales, a ocupar un puesto en el combate para aplastar definitivamente a los enemigos de la República y de las libertades populares. ¡Viva el Frente Popular! ¡Viva la unión de todos los antifascistas! ¡Viva la República del pueblo! ¡Los fascistas no pasarán! ¡No pasarán!"
A través de las notas del gobierno y del Frente Popular, el pueblo conoce la gravedad del momento actual. En Marruecos y en Canarias luchan los trabajadores, unidos a las fuerzas leales a la República, contra los militares y fascistas sublevados.
Al grito de ¡el fascismo no pasará, no pasarán los verdugos de octubre!... los obreros y campesinos de distintas provincias de España se incorporan a la lucha contra los enemigos de la República alzados en armas. Los comunistas, los socialistas y anarquistas, los republicanos demócratas, los soldados y las fuerzas fieles a la República han infligido las primeras derrotas a los facciosos, que arrastran por el fango de la traición el honor militar de que tantas veces han alardeado.
Todo el país vibra de indignación ante esos desalmados que quieren hundir la España democrática y popular en un infierno de terror y de muerte.
Pero ¡NO PASARÁN!
España entera se dispone al combate. En Madrid el pueblo está en la calle, apoyando al gobierno y estimulándole con su decisión y espíritu de lucha para que llegue hasta el fin en el aplastamiento de los militares y fascistas sublevados.
¡Jóvenes, preparaos para la pelea!
¡Mujeres, heroicas mujeres del pueblo! ¡Acordaos del heroísmo de las mujeres asturianas en 1934; luchad también vosotras al lado de los hombres para defender la vida y la libertad de vuestros hijos, que el fascismo amenaza!
¡Soldados, hijos del pueblo! ¡Manteneos fieles al gobierno de la República, luchad al lado de los trabajadores, al lado de las fuerzas del Frente Popular, junto a vuestros padres, vuestros hermanos y compañeros! ¡Luchad por la España del 16 de febrero, luchad por la República, ayudadlos a triunfar!
¡Trabajadores de todas las tendencias! El gobierno pone en nuestras manos las armas para que salvemos a España y al pueblo del horror y de la vergüenza que significaría el triunfo de los sangrientos verdugos de octubre.
¡Que nadie vacile! Todos dispuestos para la acción. Cada obrero, cada antifascista debe considerarse un soldado en armas.
¡Pueblos de Cataluña, Vasconia y Galicia! ¡Españoles todos! A defender la República democrática, a consolidar la victoria lograda por el pueblo el 16 de febrero.
El Partido Comunista os llama a la lucha. Os llama especialmente a vosotros, obreros, campesinos, intelectuales, a ocupar un puesto en el combate para aplastar definitivamente a los enemigos de la República y de las libertades populares. ¡Viva el Frente Popular! ¡Viva la unión de todos los antifascistas! ¡Viva la República del pueblo! ¡Los fascistas no pasarán! ¡No pasarán!"
Nosotr@s no olvidamos y queremos dar enormemente las gracias y honrar a todas aquellas personas, hombres y mujeres, que dieron una enorme parte de sus vidas o incluso la vida misma en la defensa de la libertad, la democracia y la República del pueblo.
Mientras nos quede un soplo de aliento y de vida nosotros no permitiremos que vuestros nombres se borren de la historia, porque vuestra lucha fue el mayor ejemplo de dignidad y de compromiso por las generaciones venideras.
PORQUE NO OLVIDAMOS VUESTRO SACRIFICIO.
Hacia un proceso constituyente republicano.
REPÚBLICA o MAFIA. VENCEREMOS.
IZQUIERDA-INTERNACIONALISTA
18/07/2017
18/07/2017
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